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EL CANDIDATO DEL PAN ROBERTO CORTEZ, ¿PADECE DISOCIACIÓN INTENCIONAL?
GreenBox News
Numero de visitas: 2865 - 25-04-2015 En entrevistas realizadas por el equipo de Forotuxpan a Roberto Cortez, nos hemos encontrado con una particularidad en el Discurso. Roberto, habla de él haciendo referencia a sí mismo, como un tercero. Pregunta de nuestro Corresponsal: “¿Van a buscar un mecanismo para confrontar las ideas y que los medios de comunicación tengan la posibilidad de contrastar las propuestas que tiene cada uno de ustedes?” Respuesta de Roberto Cortez: “Bueno: Roberto Cortez, es un candidato que está sumamente preparado para en el momento que quieras, siempre y cuando, respetando las reglas, siempre y cuando respetando un ente público, un ente privado o una escuela, que sea la mediadora en esta situación, e invitando a los medios de comunicación, pero lo único que les digo: ROBERTO CORTEZ es un candidato que está seguro de sí mismo, seguro de sus propuestas y a la hora que quieran está preparado para debatir.” ¿Quién no recuerda al Duende verde de la película del hombre araña? Ese peculiar personaje que habla en tercera persona. El psiquiatra Rodolfo Kepfer afirma que una persona que utiliza en sus intervenciones públicas a la “tercera persona”, hace uso de esos recursos para ubicarse en la personalidad de alguien más. A eso se le denomina "disociación intencional". El verdadero objetivo de utilizar este recurso (hablar en tercera persona) es no comprometerse con lo que dice. En lugar de aceptar una mentira, la aleja de él mismo. La semiótica, ciencia que estudia el significado de los signos, no se aleja del concepto científico: “Quien habla en tercera persona está designando cualidades, virtudes o defectos en las que no cree” “Muchas personas lo usan como un recurso evasivo. Intentan esconderse detrás de un personaje que crearon de sí mismos, o que les han creado” En política, los mecenas implantan en sus pupilos personalidades ajenas a este. Los políticos que utilizan este recurso lingüístico no asumen el "yo". No son directamente ellos quienes hablan, eso ocurre por la sencilla razón de que es la manera más cómoda de ocultar asuntos. Si vamos más allá, el hablar en tercera persona significa que se desea ocultar las verdaderas intenciones, esto si se aplica en el ciudadano común; pero cuando se da en los políticos, o líderes, además de querer ocultar algo, demuestra una vanidad excesiva, falta de legitimidad, de autoestima, y de seguridad en sí mismos, que roza la patología. Estamos ante el intento de agigantar una figura lanzando un mensaje de “como se ve y desea que lo vean” sin ser el mismo. Cuando uno se sabe y se reconoce a sí mismo como persona, no se remite como tercero, sino que habla siempre desde la intimidad. En resumen, la auto-referencia continua que se refleja en el discurso de algunos es síntoma principal del individuo narcisista, al auto-referenciarse se proyecta su personalidad esquizoide, que se apoya en esa auto-aplicación del lenguaje sobre sí mismo para focalizar el interés de los demás sobre su persona: De esa manera el individuo emerge de una mediocridad llevado por su inconsciente, habla de sí como si fuera otro... más importante y más interesante. De esa manera transfiere los riesgos de su incapacidad hacia ese otro que alivia su nula autoestima, los fracasos y las frustraciones del hablante. |
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